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Primigenios.com - Home - The Uruloki

Uruloki is a great fire dragon in the time of the Lord of the Rings. It was confirmed by Tolkien in a letter that Smaug was the last of the kind, but other dragons of lesser stature (cold drakes and such)lived on.

These creatures are described by Tolkien as being more like giant scaled serpents with wings, than dragons commonly depicted today. Uruloki often grow to immense size.

The fire from one of these dragons were so intense that it was said that the great dragons could consume and melt the Rings of power, but not the one ring.

Uruloki include Ancalagon (the black), Glaurang (the worm) and Smaug (the golden).

Primera aparición:
La primera aparición de Glaurung se produce después de la Tercera Gran Batalla de Beleriand (Dagor Aglareb). Era el año 260 de la Primera Edad del Sol, y Glaurung era aún muy joven (posiblemente unos dos siglos, aunque se desconoce la fecha de su nacimiento). Los dragones crecen durante toda su vida, de forma que pueden tardar siglos en alcanzar una cierta madurez.

Como primero de los dragones urulóki (dragones con aliento de fuego), causó gran impresión entre sus enemigos, que jamás habían contemplado una bestia de este tipo. Sin embargo, superada la sorpresa inicial, Glaurung fue rechazado y puesto en fuga por un grupo de arqueros montados dirigidos por el príncipe noldo Fingon el Valiente. La batalla fue ganada por los elfos Noldor.

Tras esto, Glaurung permaneció encerrado durante doscientos años en la fortaleza de Angband, que se encontraba sitiada por los pueblos libres como resultado de su holgada victoria en la batalla Dagor Aglareb.

Illustration © John Howe.1989. The Dead of Glaurung.

Segunda aparición:
Alcanzada cierta madurez, Glaurung se convirtió en una pieza clave de la siguiente gran batalla de Beleriand: la Dagor Bragollach (Batalla de la Llama Súbita, año 455). A pesar de ser un dragón muy primitivo (sus movimientos eran exclusivamente reptantes), ya tenía un poder y una fuerza muy considerables.

Glaurung fue el líder de uno de los tres frentes de combate que lanzó Morgoth en esta batalla: el de este, encontrándose por tanto como enemigos a los elfos noldor de la casa de Fëanor. Al igual que en los otros dos frentes, Glaurung consiguió la victoria en su cometido, rompiendo las defensas y penetrando con sus fuerzas en Beleriand Este.
El halo de monstruosa leyenda que se forjó entre los habitantes de Beleriand en torno a la figura de este gran reptil comienza con estas acciones.

Tercera aparición:
En la quinta y última gran batalla de Beleriand antes de la Guerra de la Cólera, Glaurung acudió acompañado por un séquito de dragones menores. Participaron en el frente oriental de la batalla, donde se enfrentaron a los Naugrim (Enanos) de Belegost, únicos que fueron capaces de hacerles frente. El rey enano Azaghâl murió en combate contra Glaurung, aunque consiguió inflingirle al dragón una herida que le obligó a retirarse del campo de batalla.

Cuarta aparición:
Luego de que Túrin hizo visible el reino de Nargothrond a sus enemigos, Morgoth envió un ejército para destruir la ciudad. Al frente de este ejército iba Glaurung, que venció a los elfos de Nargothrond en la planicie de Tumhalad, al norte de la ciudad. Posteriormente tomaron y saquearon la ciudad. Glaurung se estableció desde entonces en Nargothrond, rodeado de sus tesoros.

Quinta aparición:
Cuando Morwen y Niënor parten de Doriath con Mablung hacia las ruinas de Nargothrond a buscar noticias de Túrin, Glaurung les sale al encuentro cuando llegan a la ciudad, matando a seis de los nueve Elfos que partieron con Mablung y haciendo huir a los demás. Así Niënor subió como pudo a Amon Ethir y en la cima se encontró cara a cara con Glaurung quien la despojó de su memoria. Mablung la encontró a ella y a tres elfos que sobrevivieron al ataque del Dragón y se dirigieron a Doriath y cerca de allí una compañía de Orcos los atacó y Niënor huyó, llegando así a Brethil.

Sexta y última aparición:
Varios años después, cuando Túrin se había refugiado en el bosque de Brethil bajo el nombre de Turambar y cuando su hermana Nienor, bajo un hechizo de amnesia de Glaurung, se había desposado con Turin bajo el nombre de Niniel, Glaurung decidió acabar con la familia Húrin y se dirigió al norte al bosque de Brethil. Allí encontró su fin a manos de Túrin, no sin antes revelarles su error y provocar entonces que ambos hermanos se suicidaran.

J.R.R.Tolkien.


Manufacturer: Mithril.
Serie: Mithril 32mm Boxed Sets.
Original The Uruloki. A royal dragon of the First-age . Order nº: MB 369.
Designed by: -.

Painted: December 2008 - January 2009.
Scale: 32 mm. Height: 270 mm. Width: 70 mm.



 
 
 
 


Las huestes de Morgoth habían conseguido penetrar en las tierras élficas de Beleriand. Tras haber asolado Talath Dirnen, Nargothrond no tardaría mucho en tener que presentar batalla al gran ejército de orcos que avanzaba sin piedad desde Angband.

La otrora resplandeciente y verde Planicie Guardada se había convertido en un amasijo de troncos, astillas y vegetación calcinada. Los vítores de las tropas orcas hendían el viento, llevando su burla a los oídos de Orodreth, rey de Nargothrond.

Pero de entre todo el dolor, lo que más asolaba y ensombrecía el corazón de los elfos era la presencia del cruel Glaurung, el Padre de los Dragones!!

Procedente de las llanuras de Anfauglith, el malvado Glaurung paseaba orgulloso por entre la devastación, causando admiración y respeto en la soldadesca orca, que guardaba silencio a su paso.

Sus escamas relucían como el bronce bruñido a la luz del sol y en sus ojos brillaba como fuego el mal que alimentaba Morgoth desde que Arda era aún joven. Su hocico todavía humeaba, pues poderoso y temido era su fuego devastador. Parecía sonreír, satisfecho con el incendio de Talath Dirnen.

Se detuvo un momento, como olisqueando el aire, y sus ojos, de los que se contaba que eran capaces de hipnotizar incluso al más puro de los Eldar, otearon el horizonte. Entonces, Glaurung se alzó sobre sus patas traseras como una torre y rugió. Su grito surcó el cielo y tanto elfos como hombres, supieron que el momento había llegado.

Dimitri.


Illustration © Darrell K. Glaurung.